Esta herramienta tiene dos pasos. Primero comprueba si este centro de trabajo se encuentra dentro de los umbrales generales que obligan a la organización a disponer de un Plan de Movilidad al Trabajo (PMT). Después, tanto si existe obligación como si no, podrás evaluar el grado de avance de la organización.
1. ¿Cuántas personas tienen este centro como lugar habitual de trabajo?
No sumes la plantilla de otras sedes de la empresa.
2. Si el centro trabaja a turnos, ¿hay algún turno con más de 100 personas?
Si no existe trabajo a turnos, marca “No”.
2. ¿El centro está en un área metropolitana o municipio de más de 500.000 habitantes?
Esta respuesta no cambia la obligación —el centro ya supera las 1.000 personas—, pero determina si el PMT debe incluir medidas adicionales.
El resultado mide el grado de madurez de la gestión de la movilidad. Sirve para identificar qué está avanzado y qué conviene reforzar; no sustituye la comprobación legal del paso anterior.